El avance del fuego vuelve a poner en jaque a la Patagonia argentina. El lunes 5 de enero se desató un incendio forestal en la localidad de El Hoyo, que arrasó varias viviendas y obligó a evacuar de manera preventiva a cientos de personas, en un contexto de múltiples focos activos en la región.
Según datos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego analizados por Chequeado, entre 2019 y 2024 se quemaron en Chubut unas 148 mil hectáreas, lo que ubica a la provincia en el noveno lugar del ranking nacional de superficie afectada por incendios forestales en los últimos seis años.
El gobernador Ignacio Torres informó en conferencia de prensa que el incendio en la zona de Puerto Patriada ya afectó alrededor de 1.800 hectáreas, lo que llevó a evacuar preventivamente a más de 30 mil turistas que se encontraban en la región.
De acuerdo con la Agencia Federal de Emergencias, actualmente hay cinco focos activos en la Patagonia. Entre los principales se encuentran Puerto Patriada y Puerto Café, en el Parque Nacional Los Alerces, y el foco del Túnel Inferior en el Parque Nacional Los Glaciares.
En los primeros seis días del año se detectaron 178 focos de incendio en todo el país, y 100 de ellos en apenas 48 horas, según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil.
Las provincias más afectadas En el período 2019-2024, Córdoba encabezó el ranking nacional con unas 521 mil hectáreas quemadas, seguida por San Luis (477 mil) y La Pampa (344 mil). En el extremo opuesto se encuentran la Ciudad de Buenos Aires, San Juan y Tierra del Fuego, con las menores superficies afectadas.
Las autoridades provinciales confirmaron que el incendio en El Hoyo fue intencional y que la Fiscalía investiga a los responsables. Según el SNMF, el 95% de los incendios forestales en Argentina son provocados por la acción humana, principalmente por el uso del fuego para la preparación de áreas de pastoreo.
Especialistas advierten que, si bien no son la causa principal, factores como el cambio climático agravan la situación. Sequías prolongadas, déficit de lluvias, vientos intensos y temperaturas extremas generan condiciones cada vez más favorables para la propagación del fuego.
“La crisis climática vuelve más severos los procesos de sequía y aumenta el riesgo y la voracidad de los incendios”, explicó Fundación Ambiente y Recursos Naturales, que también alertó sobre la falta de controles y de ordenamiento territorial efectivo.
Desde Greenpeace Argentina reiteraron recomendaciones clave para la prevención: no encender fuego en zonas no habilitadas, apagar completamente las fogatas, no arrojar colillas de cigarrillos y dar aviso inmediato a las autoridades ante la presencia de humo o llamas.






