El equipo inglés se impuso con autoridad en la final y levantó el trofeo en la primera edición del renovado certamen.
Chelsea se consagró campeón del Mundial de Clubes tras derrotar con contundencia al Paris Saint-Germain en la final disputada en Tokio. Con un rendimiento arrollador, el conjunto londinense se impuso 4 a 1 y se quedó con el título en la primera edición del torneo bajo su nuevo formato ampliado.
El equipo dirigido por Mauricio Pochettino mostró un fútbol dinámico y efectivo que desbordó a los parisinos. Con goles de Nkunku, Sterling y un doblete de Jackson, los ingleses sentenciaron el partido sin darle chances a un PSG que apenas logró descontar a través de Mbappé.
Este renovado Mundial de Clubes reunió a los mejores equipos del planeta en una competencia más extensa que la tradicional, con grupos, eliminatorias y una final que concentró la atención global. Chelsea fue el que mejor se adaptó a la exigencia del certamen y terminó coronándose con autoridad.
Para el club de Londres, este título representa un nuevo hito internacional que se suma a sus Champions League y que ratifica su ambición global. Además, significó una revancha personal para Pochettino, quien levantó su primer gran trofeo mundial como entrenador tras varios intentos frustrados en Europa.
Mientras tanto, el PSG volvió a quedarse a las puertas de la gloria y sigue sin poder conquistar un título mundial, pese a contar con una de las plantillas más caras del planeta. El torneo dejó en claro que la competitividad va mucho más allá de los nombres y que el Chelsea supo demostrarlo con creces en la cancha.