El principal acusado, de 37 años, fue detenido como presunto autor intelectual. La víctima, una mujer de 53 años, murió tras un ataque a tiros contra su casa en Beccar. Investigan un ajuste de cuentas vinculado a la compra de un auto.
Un brutal crimen conmociona a la localidad bonaerense de Beccar, en San Isidro, donde una mujer fue asesinada a tiros en su vivienda en un ataque que la Justicia investiga como un ajuste de cuentas.
El caso tiene un giro impactante: el presunto autor intelectual del homicidio habría contratado a un sicario tras una disputa por la compra de un auto de lujo que presentaba fallas mecánicas.
El ataque: siete disparos contra una vivienda
El hecho ocurrió el lunes por la tarde, cuando efectivos de la Patrulla Municipal escucharon detonaciones mientras recorrían la zona. Al ingresar a la vivienda, encontraron a Cecilia Iraola (53) gravemente herida en el living de su casa.
Minutos después, un médico confirmó su fallecimiento.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir el ataque: un hombre en moto se detuvo frente a la casa y efectuó siete disparos, cuatro contra la puerta y tres contra una ventana. Algunos de esos proyectiles impactaron en la víctima.
La investigación y el rastro del sicario
A partir de las filmaciones, los investigadores lograron identificar la patente de la moto utilizada en el ataque, lo que llevó a un allanamiento de urgencia en José León Suárez.
Sin embargo, al momento de la irrupción policial, el sospechoso vinculado al vehículo se quitó la tobillera electrónica y escapó, por lo que aún se investiga si fue el autor material del crimen o si prestó el rodado.
El presunto autor intelectual
La investigación apunta como principal responsable a Gustavo Arroyo (36), quien fue detenido en un country de Loma Verde, en Escobar.
Según los investigadores, no solo habría sido el autor intelectual del homicidio, sino que también habría marcado previamente la casa de la víctima para facilitar el ataque.
En el allanamiento se secuestró un teléfono celular que podría resultar clave para reconstruir la trama del crimen.
El conflicto por el auto
De acuerdo con la causa, Arroyo había comprado un BMW por 10.000 dólares al hijo de la víctima.
Al detectar fallas mecánicas en el vehículo, intentó anular la operación y recuperar el dinero. Ante la negativa del vendedor, comenzaron las amenazas.
Los investigadores sostienen que ese conflicto derivó en la decisión de contratar a un sicario para ejecutar el ataque.
Dos días antes del crimen, el hijo de la víctima había viajado a Costa Rica, mientras que su madre permanecía en la vivienda donde finalmente fue asesinada.
Próximos pasos en la causa
En las próximas horas, la fiscal del caso tomará declaración indagatoria al detenido, mientras continúan las tareas para identificar y capturar al autor material del ataque.
La principal hipótesis apunta a un homicidio por encargo, originado en una disputa económica que terminó con una víctima ajena al conflicto directo.






