El artista puertorriqueño encabezó el espectáculo de medio tiempo ante millones de espectadores y convirtió la noche en una celebración de la cultura latina. Figuras del cine y la música replicaron su apoyo y destacaron el impacto político y cultural de la presentación.
Bad Bunny convirtió el show de medio tiempo del Super Bowl en un hito cultural. Durante 13 minutos, el artista puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio desplegó un espectáculo que combinó música, identidad latina y mensajes políticos ante una audiencia récord en el Levi’s Stadium de San Francisco y millones de televidentes en todo el mundo.
La presentación, íntegramente en español, fue celebrada como un gesto de visibilidad para la comunidad latina en Estados Unidos y rápidamente se volvió tendencia global en redes sociales.
El “Conejo Malo” no estuvo solo. Sobre el escenario lo acompañaron figuras de peso como Ricky Martin y Lady Gaga, quienes participaron de los momentos musicales más destacados de la noche. Ricky Martin interpretó junto a él “Lo que le pasó a Hawaii”, mientras que Gaga cantó “Die with a smile” y luego agradeció públicamente la invitación: “Fue un honor formar parte del show. Nunca lo olvidaré”.
Entre los invitados también se vio a personalidades del cine, la música y el espectáculo como Pedro Pascal, Young Miko, Karol G, Eiza González, Cardi B y Jessica Alba, que formaron parte de la escenografía montada como una “casita” caribeña en pleno estadio.
Las repercusiones no tardaron en multiplicarse. Pedro Pascal compartió mensajes que definieron la actuación como un triunfo cultural latino, mientras que artistas como Luis Fonsi y Elvis Crespo destacaron el orgullo que generó ver a un cantante hispanohablante liderar el evento deportivo más visto de Estados Unidos. El conductor Jimmy Fallon también celebró el show con guiños en redes sociales.
El espectáculo alcanzó picos de audiencia de más de 140 millones de espectadores y se convirtió en el primer show de medio tiempo encabezado por un artista latino cantando mayoritariamente en español. En pocas horas, el video oficial acumuló millones de reproducciones en plataformas digitales.
Más allá de lo musical, la presentación fue leída como una declaración de época: una reivindicación de la identidad latina en uno de los escenarios más emblemáticos de la cultura estadounidense.






