Organizaciones de derechos humanos alertan que se interrumpió el envío de kits de ADN a consulados, una herramienta clave para identificar a hijos de desaparecidos que viven fuera del país.
Organizaciones vinculadas a Abuelas de Plaza de Mayo denunciaron que el gobierno de Javier Milei interrumpió el envío de kits de ADN a consulados, una política clave para la identificación de personas que dudan de su identidad y viven fuera del país.
La medida afecta directamente a quienes sospechan ser hijos de desaparecidos durante la dictadura argentina 1976-1983 y no pueden viajar a la Argentina para realizarse los estudios.
Una herramienta clave que deja de funcionar
El envío de kits de ADN al exterior funcionaba desde hace dos décadas y permitía que los consulados argentinos tomaran muestras de sangre con validez judicial.
El programa, relanzado en 2021 bajo el lema “Argentina te busca”, facilitaba el acceso a pruebas genéticas a personas residentes en otros países.
Con su interrupción, quienes buscan conocer su identidad quedan sin alternativas, salvo iniciar procesos judiciales o costear viajes al país.
Denuncias de desarticulación
Desde la red internacional de Abuelas aseguran que, desde la asunción de Milei, se cortó el diálogo con consulados y organismos como la CONADI.
“Cancillería está desarticulada y nadie va a mandar los kits”, señalaron referentes del organismo.
También denunciaron despidos en áreas clave y una pérdida de coordinación institucional en materia de derechos humanos.
Críticas al rumbo del Gobierno
Dirigentes y exfuncionarios vinculados a políticas de memoria, verdad y justicia cuestionaron el rumbo adoptado.
Advirtieron sobre una degradación de las políticas públicas en derechos humanos y una falta de voluntad para sostener programas históricos de búsqueda e identificación.
Una búsqueda que continúa
El robo de bebés durante la dictadura es considerado un delito imprescriptible, ya que se extiende hasta que cada persona recupera su identidad.
Se estima que alrededor de 400 bebés fueron apropiados durante ese período, lo que dio origen a una red internacional de búsqueda con presencia en ciudades como Madrid, Roma, París, Estados Unidos y Canadá.
A pesar de los obstáculos actuales, desde las organizaciones aseguran que continuarán con la tarea.
“Si se pudo en plena dictadura, se va a seguir encontrando a quienes faltan”, remarcaron.






