Con el quorum habilitado por el bloque peronista, la Cámara alta avanzó en el tratamiento de la reforma a la Ley de Glaciares y la aprobación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El oficialismo busca sumar otro triunfo legislativo en una jornada atravesada por divisiones internas.
El Senado de la Nación puso en marcha una sesión determinante para la agenda del Gobierno. Con 40 legisladores presentes y bajo la conducción de la vicepresidenta Victoria Villarruel, el oficialismo logró el quorum necesario para debatir tres iniciativas centrales: la reforma de la Ley de Glaciares, la aprobación del acuerdo Mercosur–Unión Europea y el pliego del exdiputado Fernando Iglesias como embajador en Bélgica y ante la UE.
El dato político fue que el bloque peronista encabezado por José Mayans facilitó el inicio de la sesión, pese a las diferencias internas y a la falta de autoridades consolidadas en la Cámara alta.
La Ley de Glaciares, el punto más sensible
El debate más complejo gira en torno a la modificación de la Ley 26.639, que establece presupuestos mínimos para la protección de glaciares y ambientes periglaciares. El proyecto impulsado por el oficialismo introduce cambios técnicos que redefinen criterios sobre áreas periglaciares y su inclusión en el Inventario Nacional de Glaciares.
La iniciativa genera divisiones transversales en casi todos los bloques. Incluso aliados habituales del Gobierno anticiparon votaciones fragmentadas, especialmente representantes de provincias con actividad minera, donde el impacto productivo del cambio normativo es un eje central de discusión.
Mercosur–UE: un acuerdo estratégico
Con mayor consenso proyectado aparece el tratamiento del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que apunta a consolidar uno de los tratados comerciales más relevantes a nivel global.
De aprobarse, Argentina podría convertirse en el primer país del bloque regional en ratificarlo. El entendimiento prevé una reducción sustancial de aranceles y barreras comerciales, con impacto directo en sectores exportadores estratégicos como biodiésel, aceites, pesca, frutas y agroindustria.
Ambos bloques representan más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global, configurando un mercado ampliado de más de 700 millones de personas.
Un escenario político fragmentado
La sesión refleja la nueva dinámica del Senado, donde el oficialismo negocia proyecto por proyecto en un escenario de bloques fragmentados y fuerte incidencia de gobernadores provinciales. Mientras el debate avanza, el Gobierno busca consolidar una mayoría circunstancial que le permita cerrar otra jornada favorable en el plano legislativo.






