Las intensas lluvias en el norte del país provocaron la crecida del río Dulce y generaron una alerta roja en la capital santiagueña. El agua avanzó sobre la costanera y obligó a desplegar operativos de emergencia para evitar que llegue a zonas urbanas y al Estadio Único Madre de Ciudades.
La ciudad de Santiago del Estero permanece bajo alerta roja luego del desborde del río Dulce, cuya crecida avanzó en las últimas horas sobre distintos sectores de la capital provincial y generó preocupación entre vecinos y autoridades.
El agua ya alcanzó zonas de la costanera Diego Armando Maradona y comenzó a circular por áreas cercanas al centro de la ciudad. Uno de los puntos que genera mayor inquietud es el sector donde se encuentra el Estadio Único Madre de Ciudades, ubicado a pocos metros del cauce del río.
Operativo para contener el avance del agua
Ante el crecimiento del caudal, equipos provinciales desplegaron un operativo de emergencia con maquinaria y personal especializado para reforzar las defensas.
Los trabajos se concentran en la construcción de bordos de contención y refuerzos en las defensas costeras, con el objetivo de evitar que el agua avance hacia barrios más poblados.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente del nivel del río, especialmente en los sectores próximos al estadio y a las zonas urbanas más cercanas.
Restricciones y medidas preventivas
Como parte de las medidas de seguridad, se decidió restringir el acceso al Parque Aguirre y a distintos sectores de la costanera, para evitar que peatones o vehículos se acerquen a las áreas inundadas.
Además, en algunos sectores se dispuso la interrupción preventiva del suministro eléctrico, con el fin de reducir riesgos ante la presencia de agua en la vía pública.
Impacto en otras localidades
La situación también afecta a otras zonas de la provincia. En Termas de Río Hondo, el aumento del nivel del embalse provocó anegamientos en barrios y evacuaciones de familias, mientras se continúa controlando el caudal liberado por el dique.
El fenómeno se produce tras varios días de intensas lluvias en el norte argentino, que ya habían generado graves inundaciones en provincias como Tucumán, donde miles de personas debieron abandonar sus hogares.
Mientras en ese territorio el nivel del agua comienza a descender lentamente, la emergencia se trasladó hacia Santiago del Estero, donde la crecida del río mantiene a la población y a las autoridades en estado de alerta permanente.






