El gremio ATEPSA no llegó a un acuerdo salarial con la empresa estatal EANA y anticipó medidas de fuerza que podrían provocar demoras y cancelaciones de vuelos en plena temporada alta.
El conflicto salarial de los controladores aéreos volvió a escalar tras el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Capital Humano. Sin acuerdo con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), el gremio ATEPSA anunció que en febrero llevará adelante medidas de fuerza que podrían impactar en el funcionamiento de los aeropuertos de todo el país.
A través de un comunicado, la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación informó que, agotados los plazos de negociación, el plenario resolvió avanzar con “acciones sindicales legítimas”, cuyas fechas serán comunicadas próximamente. La advertencia encendió las alarmas en el sector aerocomercial, ya que los paros podrían generar demoras y cancelaciones de vuelos durante la temporada de vacaciones.
El principal reclamo del sindicato es una recomposición salarial. Desde EANA, en cambio, sostienen que los aumentos dependen de la Oficina Nacional de Empleo Público, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, y que por ahora no hay actualizaciones previstas. Además de la cuestión salarial, el conflicto suma denuncias cruzadas por presuntas irregularidades administrativas que ya están siendo investigadas por la Justicia.
La actividad de los controladores aéreos es clave para la operación del sistema: son quienes coordinan despegues, aterrizajes y la circulación de aeronaves desde torres y centros de control. Sin su tarea, el tránsito aéreo no puede funcionar con normalidad, por lo que cualquier medida de fuerza tiene impacto inmediato en pasajeros y aerolíneas.
Desde la empresa recordaron que los servicios de navegación aérea están considerados esenciales por ley, lo que obliga a garantizar prestaciones mínimas y limita la posibilidad de paros sorpresivos. Sin embargo, el gremio denunció “falta de respuestas, incumplimientos y ausencia de diálogo” por parte de las autoridades y advirtió que las medidas serán consecuencia directa de esa situación.
Por ahora no hay fechas confirmadas, pero el conflicto se perfila como un nuevo foco de tensión laboral de cara a febrero.






