El cordobés ganó el título junto al japonés Tokito Oda tras una final contundente y alcanzó su décimo trofeo de Grand Slam en tenis adaptado.
Gustavo Fernández volvió a hacer historia en el tenis adaptado. El argentino se consagró campeón en el dobles sobre silla de ruedas del Abierto de Australia junto al japonés Tokito Oda, luego de imponerse con autoridad por 6-2 y 6-1 ante el español Daniel Caverzaschi y el neerlandés Ruben Spaargaren, quienes habían llegado como los principales favoritos del torneo.
La final se disputó en el Kia Arena y se resolvió en apenas una hora y cinco minutos, con un dominio claro de la dupla argentino-japonesa. Con este título, el cordobés alcanzó los diez trofeos de Grand Slam en su carrera, repartidos en partes iguales entre singles y dobles.
Para el “Lobito”, como se lo conoce en el circuito, se trata del primer campeonato de dobles en Melbourne, después de haber alcanzado las semifinales en siete de sus nueve participaciones anteriores en el certamen australiano.
En la competencia individual, Fernández no pudo repetir el festejo: cayó en la final justamente frente a su compañero Oda, actual número uno del ranking mundial, por 6-1 y 7-6 (2). El argentino buscaba su tercer título de singles en Australia, tras los obtenidos en 2017 y 2019.
Nacido en Río Tercero en 1994, Fernández sufrió a los 16 meses un infarto medular que le provocó parálisis de la cintura para abajo. Empezó a jugar al tenis a los seis años y a los 12 ingresó a la estructura de la Asociación Argentina de Tenis. Desde entonces construyó una trayectoria repleta de logros, reconocimientos y distinciones, entre ellos dos Premios Konex y el honor de haber sido abanderado argentino en los Juegos Paralímpicos de Río 2016.
Su camino, sin embargo, también estuvo marcado por obstáculos. En 2023 atravesó una grave complicación de salud tras una cirugía por una infección de garganta que derivó en una hemorragia severa. Pese a ello, regresó al circuito en tiempo récord y meses después volvió a competir al máximo nivel.
“Estoy muy orgulloso de lo que logré y de lo que se logró, pero todo eso tiene su costo”, reflexionó tiempo atrás el tenista, quien destacó el esfuerzo físico y mental que exige mantenerse en la elite.
El título en Melbourne confirma que Fernández sigue siendo una de las grandes referencias del tenis adaptado a nivel mundial y mantiene intacta su vigencia en el circuito internacional.






