El delantero argentino atraviesa una extensa sequía goleadora en el Atlético de Madrid, pero su cotización sigue alta y ya aparece como carta fuerte en la campaña presidencial del club catalán. Un candidato inició contactos con su entorno para sumarlo como refuerzo estrella.
Julián Álvarez vive una temporada atravesada por contrastes. Mientras atraviesa su peor racha goleadora desde que llegó al Atlético de Madrid, su nombre comenzó a sonar con fuerza en el escenario político del Barcelona, donde podría convertirse en una pieza clave de la campaña presidencial de cara a las elecciones del 15 de marzo.
Según informó el diario Marca, uno de los candidatos a la presidencia del club catalán inició contactos con el entorno del delantero argentino para intentar incorporarlo como refuerzo estelar en caso de imponerse en los comicios. La posible llegada del ex River aparece como un golpe de efecto electoral, en medio de la necesidad del Barça de renovar su ataque ante la probable salida de Robert Lewandowski.
El interés no es menor: el club madrileño pagó cerca de 75 millones de euros por su pase desde el Manchester City y su valor de mercado ronda los 100 millones, cifras que complejizan cualquier negociación. Sin embargo, distintos sectores del entorno azulgrana lo consideran el perfil ideal para liderar una nueva etapa deportiva.
En paralelo, el presente futbolístico del atacante no es el mejor. Álvarez acumula doce fechas sin convertir en La Liga y lleva alrededor de cien días sin marcar en el torneo local. Su último gol en el campeonato fue el 1 de noviembre, en la victoria 3-0 ante Sevilla. En todas las competiciones, la sequía se extiende a once partidos.
La racha coincide con un momento irregular del Atlético, que quedó relegado en la pelea por el título tras caer ante el Betis y marcha tercero, a 13 puntos del líder. En ese contexto, el delantero perdió protagonismo en el área y no logró sostener la efectividad que había mostrado en su llegada.
Pese a ello, Diego Simeone salió a respaldarlo públicamente. “Confiamos en él, es un jugador importantísimo o el mejor que tenemos, y esperamos que nos dé más en los momentos decisivos”, aseguró el entrenador tras el último partido, dejando en claro que mantiene su confianza en el argentino.
Mientras tanto, el calendario institucional del Barcelona acelera los movimientos. Joan Laporta dejó la presidencia para presentarse a la reelección, lo que abrió formalmente la campaña y disparó especulaciones sobre posibles fichajes de alto impacto. En ese tablero, el nombre de Álvarez promete repetirse como símbolo de renovación y como uno de los principales argumentos electorales.
Entre la sequía de goles, el respaldo de su técnico y los rumores de mercado, el futuro del campeón del mundo se mueve entre dos frentes: recuperar su mejor versión en Madrid o convertirse en protagonista inesperado de la política deportiva catalana.






