El Gobierno oficializó cambios que apuntan a simplificar el sistema y facilitar la bancarización de las trabajadoras del sector.
El régimen de trabajo para empleadas domésticas tendrá modificaciones a partir de este mes, luego de que el Gobierno dispusiera nuevas medidas para facilitar el cumplimiento de los aportes y contribuciones. Entre los cambios más destacados figura la posibilidad de pagar las cargas sociales mediante débito automático o con tarjetas de crédito y débito.
El objetivo es agilizar el trámite para empleadores y promover una mayor formalización del sector, que sigue mostrando altos niveles de informalidad. Según datos oficiales, casi la mitad de las trabajadoras de casas particulares no está registrada, lo que limita su acceso a la seguridad social y a la jubilación.
Además del pago con medios electrónicos, la resolución incluye la habilitación de nuevos canales digitales para emitir las boletas mensuales. De esta forma, se busca reducir la carga administrativa y fomentar que más empleadores regularicen la situación laboral de sus trabajadoras.
Desde entidades que nuclean a empleadas domésticas advirtieron que, si bien toda simplificación es positiva, siguen pendientes temas de fondo como mejoras en los salarios mínimos y un mayor control sobre los incumplimientos. “La facilidad para pagar no reemplaza la necesidad de garantizar derechos básicos”, señalaron.
Por su parte, el Gobierno destacó que estas medidas forman parte de un plan más amplio para impulsar la bancarización del empleo doméstico y dar mayor previsibilidad tanto a empleadores como a trabajadoras. En los próximos días se lanzará una campaña para difundir los detalles de la nueva modalidad.