El economista y artista plástico, de 76 años, fue encontrado atado a una silla en su vivienda de Montserrat. No había puertas forzadas ni faltantes. La Justicia analiza cámaras de seguridad para reconstruir quiénes ingresaron al edificio.
La muerte del economista y artista plástico Fernando Fazzolari generó conmoción en el ambiente cultural, pero con el paso de las horas el caso sumó elementos que abrieron un fuerte interrogante judicial. El cuerpo del hombre, de 76 años, fue encontrado maniatado dentro de su departamento del barrio porteño de Montserrat, una escena que alimenta la sospecha de un posible homicidio.
De acuerdo con fuentes policiales, Fazzolari estaba atado a una silla cuando fue hallado en su vivienda. El dato llamó la atención de los investigadores, que desde el primer momento descartaron una muerte natural y comenzaron a analizar otras hipótesis.
Los primeros peritajes en el lugar sumaron más incógnitas. No se registraron signos de violencia en los accesos: las puertas no estaban forzadas, las ventanas intactas y no se detectaron faltantes de objetos de valor. Todo parecía estar en orden dentro del departamento, lo que complica la teoría de un robo tradicional.
Ante ese escenario, los investigadores intentan determinar si el artista fue atacado por alguien de su entorno o si permitió el ingreso de terceros sin resistencia. Una de las líneas de trabajo apunta al relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona y del edificio para identificar quiénes entraron y salieron en las horas previas al hallazgo.
Por el momento, la Justicia aguarda los resultados de la autopsia para establecer la causa de muerte y confirmar si existió intervención de terceros. Mientras tanto, el caso permanece rodeado de misterio y con más preguntas que respuestas.






