La docencia universitaria inició una semana de paro en todo el país en el marco de un plan de lucha que podría extenderse durante el cuatrimestre. Exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial urgente.
La docencia de las universidades nacionales inició este lunes una semana de paro en todo el país, como parte de un plan de lucha que prevé nuevas medidas de fuerza a lo largo del cuatrimestre.
El reclamo central apunta al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y a una recomposición salarial que, según sostienen, debería rondar el 50% para recuperar el poder adquisitivo perdido desde fines de 2023.
Reclamo por una ley que no se aplica
Desde el sector docente denuncian que la ley fue aprobada por el Congreso, vetada inicialmente por el Poder Ejecutivo y luego ratificada por el propio Parlamento con mayoría especial.
Sin embargo, aseguran que, a más de cuatro meses de su promulgación, el Gobierno nacional aún no la implementa.
Además, señalan que existe un fallo judicial que ordena la aplicación inmediata de los fondos, aunque hasta el momento no habría sido cumplido.
En paralelo, el Ejecutivo envió un nuevo proyecto al Congreso que propone modificar la normativa vigente, con una recomposición salarial inferior a la contemplada originalmente.
Salarios y pérdida de poder adquisitivo
Según datos difundidos por el sector, los ingresos docentes se encuentran fuertemente deteriorados:
- 10 horas: alrededor de $250.000
- 40 horas: cerca de $1.000.000
- Cargo testigo (JTP semi exclusiva): $570.470 (enero 2026)
De aplicarse la ley vigente, ese último salario ascendería a más de $850.000, según estimaciones gremiales.
Los docentes advierten que, ante este escenario, muchos trabajadores del sistema universitario se encuentran endeudados, con pluriempleo o recurriendo a trabajos informales para complementar ingresos.
Un plan de lucha que podría escalar
Desde la CONADU advirtieron que las medidas podrían intensificarse si no hay respuestas del Gobierno.
“Con estos salarios no podemos vivir. No llegamos a fin de mes, estamos endeudados y ya no tenemos gastos para recortar”, señaló la secretaria general Clara Chevalier.
Según explicó, el plan de lucha es “contundente” y podría escalar a lo largo del cuatrimestre.
Alerta por la situación del sistema universitario
Desde el sector sostienen que el conflicto no solo afecta el normal desarrollo de las clases, sino que pone en discusión el futuro de la universidad pública en Argentina.
“No está en riesgo solo el calendario académico, sino una institución que es un pilar de la democracia argentina”, remarcaron desde el gremio docente.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto y se espera la evolución de las negociaciones entre el Gobierno nacional y los representantes universitarios en los próximos días.






