El expresidente afirmó que “un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey de hace cien años” y generó fuertes cuestionamientos en medio del cierre de Fate y la pérdida de miles de empleos industriale
El expresidente Mauricio Macri volvió a quedar en el centro del debate público tras una frase que generó amplia repercusión política y social. Durante una entrevista en el podcast “La Fábrica”, sostuvo que “un pobre de hoy vive igual o mejor que casi un rey de hace cien años”, en referencia a las condiciones materiales actuales frente a las de comienzos del siglo XX.
La afirmación se dio en un contexto particularmente sensible: el cierre de la planta de Fate, que dejó a más de 900 trabajadores sin empleo, y un escenario de retracción del empleo industrial que impacta especialmente en el conurbano bonaerense.
Macri argumentó que, pese a las dificultades económicas, hoy existe acceso más extendido a servicios básicos como agua corriente, cloacas, transporte y educación pública. “En los lugares donde las cosas funcionan”, señaló, al intentar fundamentar su comparación histórica desde el punto de vista de la infraestructura y el avance tecnológico.
El impacto del cierre de Fate
En la misma entrevista, el exmandatario se refirió a la situación de los trabajadores despedidos tras el cierre de la histórica fábrica de neumáticos. Lamentó “la imprevisibilidad argentina” y alentó a los operarios a “no abandonar” y a “poner garra” frente al nuevo escenario laboral.
El conflicto por Fate se inscribe en un cuadro más amplio de dificultades para el sector productivo. Según un informe difundido por la Unión Industrial Argentina, alrededor de 75.000 puestos industriales se perdieron en los últimos dos años, reflejando el deterioro de la actividad manufacturera.
Debate por la reforma laboral
Las declaraciones también se cruzaron con la discusión sobre la legislación laboral vigente. Analistas señalaron que el cierre de la planta se realizó bajo el esquema actual, lo que garantiza determinadas indemnizaciones, mientras que un eventual cambio normativo —en el marco de la reforma laboral impulsada por el Gobierno— podría modificar las condiciones futuras de desvinculación.
En ese marco, periodistas y referentes sociales cuestionaron la comparación realizada por el expresidente. Consideraron que relativiza el impacto de la pobreza estructural, el aumento de la informalidad y la situación de miles de personas que hoy enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas.
La polémica frase reactivó un debate de fondo sobre cómo medir la pobreza, qué variables históricas resultan comparables y cuál es el verdadero alcance del deterioro social en la Argentina actual. En un clima atravesado por tensiones económicas, crisis industrial y discusión por el rumbo del país, las palabras de Macri volvieron a instalar una controversia que promete extenderse en la agenda pública.






