El oficialismo eliminó el artículo más cuestionado para asegurar los votos, pero al introducir cambios el texto deberá regresar a la Cámara Alta antes de su sanción definitiva.
La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó en la madrugada del viernes una versión modificada del proyecto de reforma laboral que había sido sancionado la semana pasada por el Senado de la Nación Argentina.
Al introducir cambios en el articulado, la iniciativa deberá volver a la Cámara Alta para su revisión final antes de convertirse en ley.
El oficialismo consiguió 135 votos luego de aceptar la eliminación del artículo 44, uno de los puntos más polémicos del texto original y eje de fuertes cuestionamientos sindicales y opositores.
El artículo que generó la controversia
El artículo 44 regulaba el pago de salarios durante licencias por enfermedad o accidentes no vinculados al trabajo. En su redacción original, establecía que el trabajador solo percibiría el 50% de su remuneración cuando la incapacidad derivara de una actividad voluntaria que implicara riesgo para su salud.
El esquema preveía:
- 50% del salario durante tres meses —o seis si tenía familiares a cargo— cuando la imposibilidad de trabajar fuera consecuencia de una actividad voluntaria y consciente que implicara riesgo.
- 75% del salario si la enfermedad o accidente respondía a un imprevisto, como un accidente doméstico.
La no consideración de recaídas de enfermedades crónicas como nuevas patologías, salvo que se manifestaran luego de dos años.
- Uno de los aspectos más cuestionados fue que no diferenciaba entre enfermedades leves y cuadros graves —como tratamientos oncológicos— que requieren licencias prolongadas. Tampoco contemplaba de manera específica la situación de patologías crónicas o recaídas.
La supresión de ese artículo fue determinante para destrabar la votación en Diputados.
Por qué debe volver al Senado
El trámite legislativo argentino establece que, cuando una cámara introduce modificaciones a un proyecto ya aprobado por la otra, el texto debe regresar a la cámara de origen para que acepte o rechace los cambios.
En este caso, al haber sido alterado el proyecto aprobado previamente por el Senado, la reforma deberá ser revisada nuevamente por la Cámara Alta antes de su sanción definitiva.
Según trascendió, el oficialismo buscará acelerar el proceso y llevar el nuevo dictamen al recinto el 27 de febrero, con el objetivo de convertir la reforma en ley en las próximas semanas.






