Luego de que el actor reconociera públicamente su engaño, ambos dejaron de seguirse en redes sociales. El gesto reavivó las versiones de una posible ruptura.
La relación entre Griselda Siciliani y Luciano Castro atraviesa su momento más delicado. Tras la confirmación pública de la infidelidad del actor, un gesto contundente en redes sociales volvió a encender las versiones de separación: ambos dejaron de seguirse en Instagram.
En los últimos días, Castro había hablado abiertamente de la angustia que le generó la situación, reconociendo que los audios que salieron a la luz —en los que intentaba seducir a una joven danesa— impactaron de lleno en la pareja. Si bien Siciliani había señalado en un primer momento que el episodio no afectaba el vínculo, el distanciamiento virtual alimentó nuevas especulaciones.
Aunque ninguno de los dos confirmó oficialmente una ruptura, el “unfollow” mutuo fue interpretado como una decisión drástica en el plano personal. Ambos suelen mantener perfiles discretos y centrados en la promoción de sus trabajos, por lo que el gesto no pasó inadvertido entre sus seguidores.
Este martes, Moria Casán aportó más detalles tras haber hablado en privado con la actriz. En su programa La Mañana con Moria (El Trece), la conductora señaló: “Ella lo aprecia muchísimo a Luciano, pero se quiere mucho más ella”. Según La One, Siciliani no se posiciona desde el lugar del perdón o el reproche, sino desde la necesidad de atravesar el momento sin resignar su libertad ni su personalidad.
Luciano Castro, por su parte, se mostró profundamente afectado y asumió la responsabilidad por la crisis. En declaraciones a Puro Show, reconoció: “Griselda está enojadísima, pero no desde el grito. Está enojada desde el ‘¿cómo pudiste no cuidarme?’”. Y agregó: “Estoy angustiadísimo por haber desilusionado a la persona que más amo”.
El actor también se refirió al impacto mediático del escándalo, que se viralizó a partir de los audios en los que utilizaba un marcado acento español para seducir a Sarah Borrell, una mujer que conoció en España durante la grabación de una serie para Netflix. La frase “oye guapa” se convirtió rápidamente en meme, algo que Castro reconoció como una exposición dolorosa para su pareja.
Mientras tanto, el silencio de ambos alimenta las dudas. El distanciamiento en redes aparece como el indicio más claro de que la relación atraviesa una etapa de redefinición, con un futuro aún incierto.






