Florencia Arrieto intentó denunciar a la “mafia sindical” frente a trabajadores en huelga, pero fue repudiada y tuvo que retirarse.
Un fuerte cruce se vivió en una planta fabril de Santa Fe cuando una senadora bonaerense del espacio libertario intentó presentarse en medio de una huelga para denunciar lo que definió como prácticas de la “mafia sindical”. Su presencia generó malestar inmediato entre los trabajadores, quienes la repudiaron y finalmente la obligaron a retirarse del lugar.
La legisladora había compartido previamente en redes sociales que viajaría a la provincia para “apoyar a los empleados en lucha contra las extorsiones gremiales”. Sin embargo, al llegar a la fábrica se encontró con un clima de tensión: los propios empleados en conflicto rechazaron su intervención y le reclamaron no utilizar la protesta con fines políticos.
Testigos señalaron que los trabajadores comenzaron a increparla apenas intentó hablar frente a ellos. Entre gritos y cánticos, cuestionaron su presencia y le exigieron que se marchara. La situación escaló rápidamente y la senadora debió retirarse en medio de insultos y empujones.
El hecho se viralizó en redes sociales, donde circularon videos del momento en que los trabajadores la increpaban y le gritaban frases como “tomatelas” y “¿cuánto te pagaron?”. Estas imágenes potenciaron la polémica y alimentaron el debate político alrededor del rol de los dirigentes en conflictos gremiales.
Desde el oficialismo libertario aún no hubo una postura oficial, aunque allegados a la legisladora sostuvieron que el episodio refleja la resistencia de ciertos sectores a los cambios impulsados por el gobierno. En tanto, los gremios locales remarcaron que no permitirán la utilización partidaria de las luchas obreras.
El episodio dejó en evidencia la tensión creciente entre referentes políticos y el movimiento obrero, en un contexto económico y social atravesado por reclamos laborales cada vez más frecuentes.