La histórica fabricante de neumáticos anunció el cese definitivo de su planta en San Fernando. La empresa atribuyó la decisión al fuerte avance de las importaciones —principalmente desde China— en un mercado donde hoy hasta el 90% de los productos son externos. Crece la tensión sindical y el impacto industrial.
La industria nacional sumó un nuevo golpe de magnitud: la histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta en San Fernando luego de 80 años de actividad. La decisión implica el despido de 920 trabajadores directos y abre un escenario de fuerte incertidumbre para el sector.
El anuncio fue comunicado durante la madrugada mediante una notificación interna en la que la empresa señaló que el cese responde a “cambios en las condiciones de mercado”. En el texto se indicó que se procederá a la extinción de los contratos laborales y al pago de las indemnizaciones correspondientes dentro de los plazos legales. Según trascendió, la firma buscó concretar las desvinculaciones bajo el marco normativo vigente, previo a la entrada en vigencia de la reforma laboral recientemente aprobada.
Desde la compañía vinculan la decisión al acelerado proceso de apertura comercial y al ingreso masivo de neumáticos importados, principalmente de origen chino. En 2025, las importaciones del sector alcanzaron niveles récord y desplazaron a la producción local. De acuerdo con estimaciones del mercado, actualmente entre el 85% y el 90% de los neumáticos comercializados en Argentina son importados.
El contexto productivo también reflejaba un deterioro sostenido: la planta operaba al 30% de su capacidad instalada, en línea con el sector del caucho, que según datos oficiales cerró diciembre con una utilización cercana al 33%. El número de empleados también había disminuido significativamente en los últimos años: de alrededor de 1.600 trabajadores pasó a 920, a los que se suman contratistas y personal tercerizado.
El cierre genera además señales de alerta sobre el resto del sector. Otras compañías relevantes, como Pirelli y Bridgestone, ya habían aplicado ajustes en sus estructuras productivas durante 2024 y 2025 en un marco de caída de ventas y aumento de costos.
En la planta de San Fernando, la jornada estuvo marcada por tensión entre trabajadores y fuerzas de seguridad. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) denunció presencia policial en el predio y realizó protestas en el lugar. Aunque la empresa mantuvo conflictos salariales prolongados con el gremio en años anteriores, en la actualidad no se registraba una disputa activa que explicara la medida.
Mientras tanto, en el sector circulan versiones sobre una posible reconversión productiva del predio de 40 hectáreas ubicado en Virreyes. La familia propietaria de la empresa también controla Aluar, el principal productor de aluminio del país, lo que alimenta especulaciones sobre un eventual cambio de actividad.






