Las estructuras que se multiplicaron durante la pandemia siguen expandiéndose en distintos barrios porteños. Denuncian falta de controles, reducción de carriles y riesgos para peatones, ciclistas y automovilistas.
Los decks gastronómicos que comenzaron a instalarse masivamente durante la pandemia volvieron al centro del debate en la Ciudad de Buenos Aires. Mientras comerciantes destacan que permiten ampliar la capacidad de atención de bares y restaurantes, vecinos y especialistas advierten sobre problemas de circulación y seguridad vial.
Las principales quejas se concentran en barrios con fuerte actividad gastronómica como Palermo, Chacarita y Colegiales, donde aseguran que muchas estructuras exceden el espacio permitido y reducen significativamente el ancho de circulación de las calles.
Según especialistas en seguridad vial, uno de los principales problemas es la pérdida de visibilidad para conductores, peatones y ciclistas. También alertan sobre el riesgo que implica la cercanía entre los vehículos y las personas que utilizan estos espacios gastronómicos ubicados sobre la calzada.
A esto se suma una práctica cada vez más frecuente: automóviles estacionados junto a los decks, lo que reduce aún más el espacio disponible para la circulación y obliga a realizar maniobras más complejas, especialmente en calles angostas o recorridas por líneas de colectivo.
Organizaciones vecinales también cuestionan la falta de controles y aseguran que existen plataformas instaladas sobre bocas de tormenta, cercanas a bicisendas o en sectores donde la normativa no lo permite.
Desde el Gobierno porteño sostienen que no existen reportes que vinculen los decks con problemas de seguridad vial y aseguran que se realizan controles periódicos. Además, informaron que actualmente se lleva adelante un relevamiento para verificar el cumplimiento de las normas y retirar estructuras abandonadas o fuera de regla.
Según datos oficiales, en la Ciudad funcionan alrededor de 500 decks gastronómicos y, durante la actual gestión, ya fueron retiradas más de 200 estructuras por encontrarse sin habilitación, abandonadas o incumpliendo la normativa vigente.






