La mujer, empleada judicial, fue arrestada en un country de Yerba Buena. La Justicia la investiga por una posible participación o encubrimiento y no descartan más implicados.
La investigación por el crimen de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años asesinada en Tucumán, sumó un nuevo capítulo este fin de semana con la detención de la pareja del único acusado hasta ahora. Se trata de J.G., empleada judicial, quien fue arrestada en un barrio privado de la localidad de Yerba Buena.
El operativo estuvo a cargo de la División Homicidios, que había realizado allanamientos en distintos domicilios del Gran San Miguel de Tucumán sin éxito hasta que logró ubicarla en la casa de un familiar.
El jefe de Policía provincial, Joaquín Girvau, calificó la detención como “clave para el esclarecimiento” del caso, aunque advirtió que la causa continúa abierta. “La investigación no termina acá. Vamos a profundizar la pesquisa para reunir más indicios contra otras personas que podrían estar vinculadas”, aseguró.
Según trascendió, los investigadores reunieron elementos que apuntan a que la sospechosa habría participado de un encuentro sexual junto a la víctima y Felipe Sosa, el principal imputado, durante la noche del crimen. Por el momento, la Justicia intenta determinar si su rol estuvo relacionado directamente con el asesinato o con un posible encubrimiento.
J.G. trabaja en la Corte Suprema de Justicia de Tucumán y mantenía una relación sentimental con Sosa desde hace varios años. Personas de su entorno se mostraron sorprendidas por la detención y la describieron como una mujer de perfil bajo.
El viernes, las hermanas de Álvarez se presentaron ante la fiscalía para aportar datos relevantes. Declararon que la sospechosa solía participar de esos encuentros y que, días antes del crimen, habría insultado a la joven por redes sociales. También señalaron que la víctima desconocía que J.G. era pareja de Sosa y que lo habría descubierto por escenas de celos.
Durante los procedimientos, la Policía secuestró un vehículo que habría sido utilizado para trasladar al acusado el día del hecho. Otras medidas, como el secuestro de una moto presuntamente usada por Sosa, todavía están bajo análisis judicial.
Además, Girvau mencionó que existen nuevas líneas de investigación, entre ellas posibles vínculos con el narcotráfico, por lo que no se descartan más detenciones en los próximos días.
“El objetivo es avanzar sobre todos los involucrados y esclarecer completamente lo ocurrido”, concluyó el funcionario.






