El jefe de Gabinete descartó que funcionarios oficialistas hayan difundido las grabaciones y apuntó contra sectores vinculados a exespías.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se refirió a la polémica generada por la difusión de los audios atribuidos a Karina Milei y descartó que alguien del Gobierno haya tenido participación en esa filtración. Según el funcionario, no existen antecedentes de que desde la administración nacional se promuevan este tipo de maniobras.
En declaraciones públicas, Francos sostuvo que “no tiene sentido pensar que alguien del propio Gobierno pueda difundir conversaciones privadas”, y remarcó que se trata de un episodio que busca dañar la imagen de la secretaria general de la Presidencia y del propio oficialismo.
El funcionario señaló además que las sospechas apuntan hacia sectores vinculados a exintegrantes de los servicios de inteligencia, que tendrían capacidad técnica para acceder a esas grabaciones y utilizarlas con fines políticos. “Hay actores que se dedican a la operación permanente”, advirtió.
La filtración generó un fuerte revuelo en la esfera política y mediática, ya que los audios pusieron en el centro de la escena a Karina Milei, considerada la figura de mayor confianza del presidente. Desde el oficialismo, denunciaron una campaña de desprestigio destinada a debilitar la gestión.
Mientras tanto, el tema sigue bajo investigación judicial para determinar el origen de las grabaciones y las responsabilidades correspondientes. En el Gobierno confían en que se podrá esclarecer lo ocurrido, aunque aseguran que la prioridad es continuar con la gestión sin dejarse distraer por lo que consideran “maniobras de desestabilización”.