La intendenta de Quilmes insistió en que el peronismo debe dejar de lado las disputas internas y concentrarse en construir una síntesis política común frente al escenario nacional. También pidió por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, volvió a plantear que el principal desafío del peronismo en la actual coyuntura es alcanzar la unidad. En un mensaje difundido en redes sociales, la jefa comunal sostuvo que las diferencias internas no pueden imponerse sobre la necesidad de consolidar un frente político cohesionado.
Para Mendoza, el contexto económico y social exige una respuesta colectiva y ordenada del movimiento. En ese marco, cuestionó las políticas del presidente Javier Milei y advirtió que el escenario internacional y local demanda claridad estratégica y cohesión interna.
“La división y la disputa no pueden ser el camino”, planteó, al tiempo que llamó a construir una síntesis que priorice el bienestar social y la defensa de los intereses nacionales. Según su visión, las tensiones dentro del espacio terminan debilitando la capacidad de ofrecer una alternativa sólida frente al rumbo del Gobierno.
En ese sentido, enumeró preocupaciones vinculadas al endeudamiento, la situación del empleo y la pérdida de poder adquisitivo, pero subrayó que el eje central debe ser ordenar al peronismo detrás de un proyecto común.
Además, reiteró su reclamo por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, al considerar que debe estar de manera urgente en libertad.
Más allá de las actividades partidarias, el mensaje de Mendoza se enfocó en una idea clara: la necesidad de que el peronismo supere sus diferencias y avance unido en un escenario que considera complejo y desafiante.






