El presidente reafirmó su postura frente a los proyectos impulsados por gobernadores y advirtió que no permitirá aumentar el déficit.
El presidente Javier Milei dejó en claro que vetará cualquier ley que apruebe el Congreso y que signifique un incremento en el gasto público. El mandatario apuntó especialmente contra los proyectos impulsados por gobernadores que buscan otorgar más fondos a las provincias, así como a la recientemente sancionada ley de movilidad jubilatoria.
El ministro del Interior, Guillermo Francos, respaldó la posición del Gobierno y reiteró que la administración nacional no está dispuesta a comprometer el equilibrio fiscal. “No podemos resolver los problemas de la Argentina generando más déficit”, sostuvo en declaraciones públicas, y remarcó que el país necesita continuar con un camino de austeridad para salir de la crisis.
En ese sentido, Francos aseguró que la economía podría mostrar signos claros de recuperación dentro de un año y medio si se mantiene el actual rumbo. “Estamos haciendo un esfuerzo enorme para ordenar las cuentas”, afirmó, al tiempo que pidió responsabilidad a los legisladores y gobernadores.
La postura del Ejecutivo generó tensión con varios mandatarios provinciales que ven con preocupación la falta de recursos para cubrir necesidades locales. Algunos gobernadores advirtieron que sin el acompañamiento de la Nación será difícil sostener obras públicas y programas sociales en sus distritos.
Mientras tanto, desde el oficialismo insisten en que el ajuste es necesario para sentar bases sólidas y prometen que el sacrificio tendrá resultados positivos a mediano plazo. Sin embargo, la pulseada política por los fondos promete continuar y sumar nuevos capítulos en el Congreso.