El periodista y conductor falleció este miércoles en el Sanatorio Mater Dei, donde permanecía internado por complicaciones respiratorias. Había atravesado cuatro internaciones durante 2026.
Samuel “Chiche” Gelblung murió este miércoles a los 82 años en el Sanatorio Mater Dei de la Ciudad de Buenos Aires. El periodista y conductor se encontraba internado desde el lunes por un cuadro respiratorio que se había complicado en las últimas horas.
La internación había sido dispuesta de manera preventiva para estabilizar su estado de salud, luego de que semanas atrás atravesara un episodio similar. Se trataba de su cuarta hospitalización durante este año.
Las internaciones que atravesó durante 2026
El primer episodio se produjo en mayo, cuando Gelblung fue trasladado de urgencia a terapia intensiva después de sufrir una descompensación en su domicilio. Los médicos detectaron una trombosis en uno de sus tobillos, por lo que debieron colocarle dos stents e iniciar un tratamiento con anticoagulantes. Permaneció internado durante casi un mes.
El 17 de junio volvió a ser hospitalizado debido a una complicación pulmonar, que se produjo después de que retomara anticipadamente su actividad laboral.
El 28 de julio sufrió un nuevo cuadro respiratorio que pudo ser estabilizado en el centro médico.
A pesar de estos problemas de salud, Gelblung había decidido continuar trabajando. Luego de su última internación había regresado a la pantalla de Crónica TV y había explicado su decisión de mantenerse activo: “Es parte de la terapia”.
Una carrera que atravesó medios y géneros
Gelblung nació el 7 de febrero de 1944 en el barrio porteño de Devoto, en una familia de clase media con inquietudes políticas de izquierda.
Su acercamiento al periodismo comenzó cuando todavía era muy joven. Antes de cumplir los 20 años tuvo su primera oportunidad en la revista Gente, perteneciente a Editorial Atlántida. Su formación se produjo principalmente en las redacciones y a través de la práctica profesional.
A los 25 años realizó una de sus primeras grandes coberturas internacionales: viajó para informar sobre la Guerra de los Seis Días, el conflicto que enfrentó a Israel con distintos países árabes de la región.
Su capacidad para construir historias de impacto lo llevó a ocupar el cargo de jefe de redacción de Gente. Una de las frases que quedó asociada a su particular concepción del oficio fue: “Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota”.
El propio Gelblung relató en una oportunidad un episodio ocurrido durante una cobertura de una prueba nuclear en el atolón de Mururoa. Según contó, había llegado cuando la marea ya se había llevado los peces que debía fotografiar y decidió resolver la situación comprándolos en un mercado para recrear la escena.
La llegada a la televisión y el éxito de “Memoria”
Aunque el periodismo gráfico fue el género que más disfrutó, Gelblung alcanzó una enorme popularidad a través de la televisión y la radio.
Su gran expansión en los medios audiovisuales ocurrió durante la década de 1990, cuando comenzó a conducir “Memoria”, un ciclo que se caracterizó por abordar historias policiales, misteriosas y llamativas.
El programa presentó investigaciones sobre personajes y fenómenos vinculados con lo paranormal y lo extraordinario. Entre ellas se destacó un informe sobre el parapsicólogo Ricardo Gil Lecha, para el que participó un ilusionista con el objetivo de exponer supuestos engaños psíquicos. También generó repercusión una emisión en la que se mostró la autopsia de un supuesto extraterrestre.
Con el paso de los años, Gelblung consolidó un estilo propio que combinó política, actualidad, espectáculo y temas de fuerte impacto mediático.
Los cuestionamientos por su rol durante la dictadura
Una de las etapas más controvertidas de su trayectoria estuvo vinculada con su desempeño como director de Gente durante la última dictadura militar, cargo que asumió en 1976.
Años después, Gelblung reconoció públicamente su posición editorial durante el denominado Proceso de Reorganización Nacional. “Durante el Proceso tomé una posición muy clara: entendía que había una guerra, y en esa guerra elegí el lugar en donde estaba, que era en contra de la guerrilla”, sostuvo.
En esa misma declaración agregó: “Eso no significa que haya avalado los métodos de la represión. Yo soy responsable de todo lo que salió en Gente durante el Proceso, desde la primera línea hasta la última, nadie me dio instrucciones, nadie me dijo qué tenía que poner y que sacar”.
Su desempeño durante aquellos años fue posteriormente objeto de fuertes cuestionamientos y debates, particularmente por el papel de la revista en la construcción del discurso de la dictadura y en publicaciones vinculadas con víctimas del terrorismo de Estado.
Con el regreso de la democracia, Gelblung redujo durante un período su exposición pública y, con el tiempo, volvió a ocupar un lugar destacado en los medios.
A lo largo de las décadas siguientes logró reinventarse y se convirtió en una de las figuras reconocidas del periodismo televisivo y radial argentino.
Gelblung murió a los 82 años, mientras permanecía activo al frente de dos programas en vivo.






