Aunque ocurrieron con poco más de un mes de diferencia y ambos se registraron sobre la placa Sudamericana, los terremotos tuvieron distintos orígenes geológicos. La profundidad y las placas involucradas son algunas de las principales diferencias.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia volvió a poner la atención sobre la actividad sísmica en el norte de Sudamérica. El movimiento dejó al menos 111 muertos, importantes daños materiales y llegó a sentirse también en zonas de Ecuador y Panamá.
El episodio ocurrió poco más de un mes después de los fuertes terremotos registrados en Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5, que provocaron más de 6.300 víctimas fatales y graves destrozos.
La cercanía temporal y geográfica de los fenómenos generó interrogantes acerca de una posible relación. Sin embargo, los especialistas explicaron que se produjeron en contextos geológicos diferentes.
¿Qué tienen en común?
La principal coincidencia es que tanto Colombia como Venezuela se encuentran sobre la placa Sudamericana. Sin embargo, en cada caso esta interactúa con una placa tectónica diferente.
En Colombia intervienen la placa Sudamericana y la placa de Nazca, mientras que en Venezuela los movimientos están vinculados al contacto entre la placa Sudamericana y la placa del Caribe.
El geólogo Andrés Folguera explicó que existen antecedentes de fallas que pueden romperse progresivamente durante períodos de meses o incluso años. Por ese motivo, señaló que podría especularse sobre algún tipo de vinculación entre los episodios, aunque todavía sería demasiado pronto para afirmarlo.
Colombia: un terremoto a más de 100 kilómetros de profundidad
El terremoto colombiano se produjo mediante un proceso conocido como subducción, en el que la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana.
La fricción entre ambas provoca una acumulación de energía que, cuando supera la resistencia de las rocas, se libera repentinamente en forma de terremoto.
Una característica importante del último movimiento fue su profundidad. Según el Servicio Geológico de Colombia, ocurrió aproximadamente a 103 kilómetros bajo la superficie.
Este tipo de zonas puede producir terremotos de enorme magnitud. Sin embargo, el nivel de destrucción no depende solamente de la intensidad del movimiento, sino también de factores como su profundidad, la cercanía de las ciudades y la resistencia de las construcciones.
Venezuela: terremotos mucho más superficiales
El mecanismo de los terremotos venezolanos fue diferente. Allí interviene el contacto entre las placas Sudamericana y del Caribe, asociado a estructuras como la falla de Boconó.
En este caso predomina un desplazamiento lateral: los bloques de la corteza se mueven uno respecto del otro hasta que la tensión acumulada se libera.
Otra diferencia significativa estuvo en la profundidad. Mientras el terremoto colombiano ocurrió a unos 103 kilómetros, los movimientos registrados en Venezuela se produjeron aproximadamente a 22 y 10 kilómetros de profundidad.
De esta manera, aunque los terremotos de ambos países comparten su ubicación sobre la placa Sudamericana, las placas involucradas, el tipo de movimiento tectónico y la profundidad fueron diferentes.


