El artista Ricardo “Rocambole” Cohen repasó el origen de la identidad visual del segundo disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, que cumple cuatro décadas. También habló sobre su amistad con el Indio Solari y el primer “Oktubre” sin el cantante.
A cuatro décadas de la publicación de Oktubre, una de las obras fundamentales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Rocambole volvió sobre aquellos días en los que, junto a la banda, construyó un universo visual que terminó convirtiéndose en parte inseparable de la identidad ricotera.
Ricardo Cohen fue distinguido en la Legislatura porteña por su trayectoria y por su libro Arte, Diseño y Contracultura. Con un ejemplar de Oktubre en sus manos, el artista recordó la dimensión que alcanzó aquel trabajo, publicado el 4 de octubre de 1986.
“Diablos, ya pasaron 40 años. ¡Todavía puedo verlo!”, expresó.
El disco fue realizado en un contexto de producción artesanal y con recursos limitados. Los Redondos todavía no contaban con el respaldo de un sello discográfico ni de un productor importante, y la primera edición, de unas 7.000 copias, fue impresa manualmente mediante serigrafía.
“Jamás en la vida, ni yo ni los músicos que formaron parte de Los Redondos hubiésemos imaginado estar hablando de este disco tantos años después”, sostuvo Rocambole.
Cómo nació la estética de Oktubre
Para construir el universo visual del álbum, Rocambole tomó como referencia distintas expresiones del arte político y revolucionario. Afiches de la Guerra Civil Española, la Revolución Mexicana y trabajos de artistas argentinos vinculados con la Semana Trágica de 1919 fueron parte de sus fuentes de inspiración.
También destacó la influencia del artista argentino Ricardo Carpani, de quien tomó como referencia varios de los clásicos puños en alto que aparecen en su obra.
La portada de Oktubre presenta una multitud y la figura del Che Guevara, mientras que en el reverso aparece la Catedral de La Plata en llamas. Otro de los símbolos más reconocibles es el esclavo con cadenas, una imagen que trascendió el disco y se convirtió en uno de los diseños más reconocibles vinculados al rock argentino.
Rocambole explicó que la intención era que música, poesía e imágenes formaran un único relato.
“Cuando escucho la música se me vienen a la cabeza las imágenes del disco”, contó que le dicen algunos seguidores. Otros, en cambio, le aseguran que al mirar las imágenes recuerdan la música y la poesía.
“Ahí la pegamos, porque la idea era esa, que hubiera un relato y que en ese relato intervinieran la poesía y las ideas visuales. Que tuvieran tanto trabajo entre sí que no se pudiera prescindir de ninguna”, explicó.
El contexto detrás del disco
La concepción de Oktubre estuvo atravesada por las tensiones políticas y sociales de los primeros años de la democracia argentina.
Antes de trabajar en las imágenes, Rocambole, el Indio Solari, Skay Beilinson y otros integrantes de la banda habían quedado impactados después de asistir a una presentación del Coro del Ejército Rojo de Moscú en el Luna Park.
Las sonoridades de aquellas voces y las imágenes asociadas a las marchas y revoluciones terminaron influyendo en el concepto del álbum.
Para Rocambole, la obra mantiene vigente una idea central: la lucha entre quienes oprimen y quienes son oprimidos.
“La historia de la humanidad es una reiteración eterna de la lucha del oprimido contra sus opresores. Y, al parecer, es un círculo de nunca acabar”, reflexionó.
El primer Oktubre sin el Indio
La celebración de los 40 años del disco tiene además una particularidad: es la primera edición del tradicional “Oktubre” que los seguidores viven sin Carlos “Indio” Solari.
Cada 1° de octubre, los fanáticos de Los Redondos recuperan la simbología del álbum, comparten imágenes, utilizan sus frases y vuelven a poner en circulación el universo creado alrededor de la banda.
Este año, sin embargo, el ritual estuvo atravesado por la ausencia del cantante.
“Yo he perdido un amigo, pero la sociedad argentina ha perdido a uno de los más importantes poetas populares de los últimos tiempos”, expresó Rocambole.
El artista también destacó la influencia que Solari tuvo sobre la cultura y el lenguaje cotidiano de varias generaciones de argentinos.
“Solari fue parte de la construcción del idioma de los argentinos”, sostuvo, al recordar cómo las frases de sus canciones llegaron incluso a los titulares de los diarios.
Para Rocambole, la obra del cantante merece además un reconocimiento académico: “La inteligencia argentina y la academia de literatura le debe un reconocimiento a Solari”.
Cuatro décadas después de su lanzamiento, Oktubre continúa asociado a una estética que trascendió las tapas de los discos y se convirtió en parte del imaginario cultural argentino.






