El brutal asesinato de Nancy Godoy, docente de 52 años de Corrientes, sigue conmocionando a la comunidad tras los escalofriantes resultados de la autopsia. Sergio Briend, abogado de la familia, destacó que el crimen fue un «acto de absoluto salvajismo», con heridas y mutilaciones en todo el cuerpo, que evidencian una violencia extrema.
Detalles de la autopsia y sospechas múltiples
El informe forense reveló que Nancy presentaba heridas punzocortantes en la cara, cuello, abdomen, brazos y piernas, algunas de ellas producidas cuando aún estaba con vida. Además, sufrió la amputación de la mano izquierda y otras mutilaciones. Las lesiones defensivas mostraron que la víctima intentó resistirse a sus agresores.
“La gravedad de los hallazgos sorprendió incluso a los profesionales que realizaron el estudio”, afirmó Briend tras una reunión con fiscales y especialistas en la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina, donde también acompañó a los hijos de Nancy.
Investigación en marcha y posibles hipótesis
Los indicios apuntan a la participación de más de una persona en el crimen, y no se descarta que Nancy haya sido torturada antes de ser asesinada. «No podemos anticipar ni descartar ese extremo», declaró el abogado. Por la naturaleza violenta del caso, se siguen protocolos para investigar un posible abuso sexual, aunque el avanzado estado de descomposición del cuerpo dificulta los primeros análisis.
La causa, que los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González llevan adelante bajo la principal hipótesis de femicidio, tiene cinco detenidos, todos en prisión preventiva. Entre ellos están el capataz de la estancia donde trabajaba Nancy, Ireneo Felipe Zarza; Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, ambos imputados por femicidio; Rosa Leguizamón, acusada por homicidio simple; y Ernesto Ezequiel Bordón, detenido por falso testimonio.
Contexto del hallazgo y próximos pasos
El cuerpo de Nancy fue encontrado el 28 de octubre en un potrero semisumergido del paraje El Malezal, a 2,5 km de la Escuela Rural N° 626, lugar donde se desempeñaba como directora suplente. Había estado desaparecida por 21 días, tras ser vista por última vez el 7 de octubre. Sus hijos hicieron la denuncia ocho días más tarde.
En el sitio del hallazgo se recuperó un bolso con sus pertenencias, incluyendo el teléfono celular. Actualmente, se analizan muestras biológicas y pruebas genéticas que podrían ayudar a identificar a los responsables. La ministra Ana Miño confirmó la apertura de un sumario interno y la relocalización de escuelas rurales vinculadas al caso.






