Dos formaciones de alta velocidad colisionaron cerca de Toledo y varios vagones terminaron descarrilados. El ministro de Transportes apuntó a una orden equivocada del centro de control de Atocha, mientras la Justicia investiga lo sucedido. También buscan a un argentino desaparecido.
Un grave accidente ferroviario sacudió a España este miércoles, cuando dos trenes de alta velocidad chocaron en la provincia de Toledo y provocaron la muerte de al menos 68 personas. El siniestro dejó numerosos heridos, obligó a suspender la circulación entre Madrid y Andalucía y desencadenó un amplio operativo de emergencia.
La colisión ocurrió durante la mañana, a la altura del kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, en las inmediaciones de Urda.
Un AVE de la empresa Renfe impactó contra la parte trasera de un tren de Iryo que permanecía detenido sobre las vías.
La violencia del choque provocó que varios vagones salieran de los rieles y algunos cayeran por un terraplén.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó un balance de 68 víctimas fatales, aunque advirtió que las tareas de rescate todavía no habían concluido.
Qué se sabe sobre las causas del accidente
Uno de los principales puntos de la investigación es el funcionamiento del sistema de seguridad ferroviaria y las órdenes que recibieron los conductores antes del impacto.
Según explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente, una falla informática afectó al sistema LZB, utilizado para supervisar la circulación de los trenes.
La incidencia obligó a detener varias formaciones, pero posteriormente el centro de control de Atocha habría indicado al conductor del AVE que continuara su marcha con normalidad.
El problema es que, de acuerdo con las explicaciones oficiales, el tramo siguiente todavía estaba ocupado por el tren de Iryo.
La normativa exigía avanzar bajo condiciones especiales de precaución y no reanudar la circulación normalmente.
Puente sostuvo que la autorización fue equivocada, aunque los investigadores todavía deben establecer la secuencia completa de los hechos y las eventuales responsabilidades.
La Justicia ordenó secuestrar las cajas negras y preservar el lugar del accidente para analizar las pruebas.
Buscan a un argentino que viajaba en uno de los trenes
Entre las historias que surgieron después de la tragedia se encuentra la de Agustín Randazzo, un argentino de 51 años que permanece desaparecido, según denunció su familia.
El hombre viajaba en el coche 8 de una de las formaciones accidentadas y sus allegados no habían conseguido comunicarse con él desde la colisión.
Su familia solicitó colaboración para conocer su paradero, mientras los equipos de emergencia continuaban revisando los vagones y las autoridades avanzaban con la identificación de las víctimas.
En paralelo, hospitales de Toledo y Madrid recibieron a los heridos, varios de ellos en estado grave.
La Guardia Civil desplegó personal especializado, drones y maquinaria pesada para colaborar con las tareas de búsqueda.
España declaró tres días de luto
El presidente Pedro Sánchez se trasladó a la zona del accidente y anunció que el país permanecerá de luto oficial durante tres días.
El mandatario aseguró que la prioridad es asistir a las víctimas y esclarecer lo ocurrido, y anticipó que habrá una respuesta del Gobierno si se confirman negligencias.
La tragedia también tuvo consecuencias sobre el transporte: Renfe suspendió los servicios de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, mientras otras compañías ferroviarias cancelaron sus operaciones en el corredor.
Los pasajeros afectados comenzaron a buscar alternativas por carretera y avión, mientras los organismos responsables investigan las circunstancias de una de las tragedias ferroviarias más graves registradas en España.






