El músico y compositor decidió informar la noticia del regreso al hogar tras el chequeo médico que se le practicó desde el sábado pasado en una clínica del barrio porteño de Recoleta.
Fue “la gran tapada” por su hermana mayor, Victoria Ocampo, por su marido, Adolfo Bioy Casares, y su amigo, Jorge Luis Borges. Pero con el correr de los años, su posición en la literatura argentina fue cambiando sigilosamente, hasta ser considerada, hoy, como uno de sus grandes exponentes.