La empresaria textil y exvedette cuestionó al ministro tras cerrar sus locales en Flores por la crisis del sector: “No podés decir eso cuando la gente apenas puede pagar el colectivo”.
Luego de anunciar el cierre de los locales de su marca de indumentaria Xurama en el barrio de Flores tras casi dos décadas de actividad, Marixa Balli apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, por sus dichos sobre el consumo local. “Es ofensivo”, lanzó, después de que el funcionario afirmara que “nunca compró ropa en Argentina” porque le parecía “un robo”.
Invitada al programa A la Barbarossa (Telefe), la empresaria y actual participante de MasterChef Celebrity cuestionó el tono de la declaración oficial y remarcó la distancia con la realidad cotidiana de la mayoría de los argentinos. “Sos ministro, trabajás en la política argentina, no podés decir que nunca compraste ropa en la Argentina”, señaló con ironía.
“Tenés la posibilidad de viajar. Para la gente que vive acá y que no puede viajar, que apenas puede pagar el boleto de colectivo, es ofensivo esto”, agregó.
El impacto de la crisis textil
Balli viene de atravesar un momento complejo: días atrás confirmó el cierre de sus locales en Flores por la caída de ventas y los altos costos de sostener la producción. En ese contexto, defendió a las pymes del sector y rechazó que se hable de “robo” para referirse a los precios locales.
“Para que haya un robo tiene que haber ladrones”, intervino el periodista Paulo Kablan durante la charla. La empresaria coincidió y explicó la presión impositiva que enfrentan los pequeños comerciantes.
“Tenés cargas sociales, 35% de ganancias, ARBA y todo lo que hay que pagar. Los impuestos son muy caros. Bajen los impuestos y todo va a poder ser más normal. Colaboren con las mini pymes, porque este país se sostiene con los trabajadores”, remarcó.
“Estoy cansada”
La exvedette también habló del desgaste personal que le generó sostener su negocio durante años en un escenario económico inestable. “Soy una mujer que lo hace todo sola. Estoy cansada. Tengo derecho a cansarme”, expresó.
Además, defendió el trabajo de fábricas y ferias populares como La Salada, a menudo estigmatizadas. “Ayuda a muchísima gente a sostener su vida. Parece que en este país lo accesible es berreta. Si cobrás barato, te desvalorizan”, sostuvo.
Por último, explicó que muchos insumos son importados y que los aumentos constantes, incluso con el dólar estable, terminan asfixiando a los emprendedores. “Suben los precios ‘por las dudas’. Llega un momento en que no se puede más”, concluyó.






