Tenía 79 años y fue una figura clave en la escena musical de la región. Tocó junto a artistas como Mercedes Sosa, Fito Páez y Pedro Aznar, y dejó una huella profunda como compositor, arreglador y docente.
El mundo de la música despide a Lucho González, el guitarrista peruano-argentino que falleció a los 79 años, según confirmaron organismos culturales y generó una inmediata conmoción entre artistas y colegas.
Reconocido por su sensibilidad artística y su versatilidad, González fue una figura central en la música popular latinoamericana, con una trayectoria que lo llevó a compartir escenarios con grandes referentes.
Un músico clave en la escena latinoamericana
A lo largo de su carrera, trabajó junto a artistas como Mercedes Sosa, Fito Páez y Pedro Aznar, entre muchos otros.
También colaboró con Alejandro Lerner, Sandra Mihanovich, Vicentico y Juan Carlos Baglietto, consolidando una carrera marcada por la diversidad de estilos y proyectos.
Su talento lo llevó a integrar formaciones como el trío Vitale-Baraj-González y a participar en experiencias internacionales junto a músicos de toda la región.
Orígenes y formación
Nacido en Lima en 1946, González se crió en Argentina desde muy pequeño, en un entorno atravesado por la música.
Su vínculo con la guitarra comenzó de manera autodidacta, influenciado por su familia, y con el tiempo desarrolló un estilo propio que fusionó folclore peruano, argentino y brasileño.
Como solista, dejó obras que reflejan esa búsqueda estética, con una impronta personal reconocida en toda Latinoamérica.
Docencia y legado
Además de su carrera artística, González tuvo un fuerte compromiso con la enseñanza musical.
Desarrolló un método propio conocido como “siembra musical” y trabajó en espacios académicos de Argentina y otros países, incluyendo la Universidad Nacional de Villa María.
También colaboró con el Instituto Nacional de la Música en capacitaciones sobre armonía y composición.
El adiós de sus colegas
La noticia de su fallecimiento generó una ola de mensajes en redes sociales.
Fito Páez lo definió como “uno de sus grandes referentes” y expresó: “Fue uno de los amores de mi vida”.
Por su parte, Alejandro Lerner lo despidió como “un amigazo de lo más talentoso que hemos tenido”.
También artistas como Pedro Aznar, Patricia Sosa y Julia Zenko manifestaron su dolor y destacaron su legado.
La partida de Lucho González deja una huella profunda en la música latinoamericana, tanto por su obra como por su influencia en generaciones de músicos.







