El piloto argentino coronó un destacado fin de semana en el nuevo circuito Madring. Partió desde el noveno lugar, ganó dos posiciones en la largada y llegó a ubicarse sexto. Con una estrategia a una parada y una sólida defensa en el tramo decisivo, sumó importantes puntos para Alpine.
Franco Colapinto volvió a destacarse en la Fórmula 1 y consiguió un séptimo puesto en el Gran Premio de Madrid, resultado que coronó un fin de semana de alto nivel para el argentino y le permitió sumar puntos importantes para Alpine.
Después de haber logrado el pase a la Q3 durante la clasificación, Colapinto comenzó la carrera desde la novena posición. Su actuación volvió a tener uno de sus puntos fuertes en la largada: aprovechó los primeros metros para superar a Liam Lawson y Oscar Piastri y avanzar rápidamente hasta el séptimo puesto.
Poco después, los inconvenientes que obligaron a Lewis Hamilton a abandonar con su Ferrari le permitieron escalar otra posición y quedar sexto.
Una estrategia arriesgada para llegar hasta el final
El desarrollo de la competencia cambió en la vuelta 14, cuando Lance Stroll dejó su Aston Martin detenido y provocó la aparición del Safety Car. Alpine aprovechó la neutralización para llamar a boxes a Colapinto.
El argentino, que había iniciado la carrera con neumáticos medios, pasó a utilizar compuestos duros. La apuesta era clara: intentar completar el resto de las 57 vueltas sin realizar una segunda detención.
Tras regresar a la pista en el décimo lugar, Colapinto tuvo que administrar los neumáticos y esperar las paradas pendientes de varios rivales para recuperar posiciones.
La estrategia comenzó a rendir sus frutos a medida que se reorganizaba el pelotón. Mientras cuidaba la diferencia con Arvid Lindblad, el argentino también empezó a recortar terreno respecto de Gabriel Bortoleto.
Colapinto resistió y se llevó un séptimo puesto
Uno de los principales desafíos llegó con Oscar Piastri, quien después de realizar su parada comenzó a avanzar desde atrás. El piloto de McLaren superó a Lindblad y posteriormente quedó en la pelea directa con Colapinto.
El argentino consiguió sostener un ritmo competitivo pese a las limitaciones del Alpine y terminó cruzando la bandera a cuadros en la séptima posición, después de haber llegado a ocupar el sexto lugar durante distintos momentos de la carrera.
El resultado adquirió todavía más valor por lo mostrado durante todo el fin de semana: Colapinto había conseguido llevar el auto hasta la Q3 y luego transformó el noveno puesto de largada en una llegada dentro de los diez mejores.
En la punta, Kimi Antonelli se quedó con la victoria en Madrid, su octavo triunfo de la temporada.
Para Colapinto, el séptimo puesto significó cerrar una de sus actuaciones más destacadas del año y sumar unidades importantes para Alpine en el campeonato de constructores.






