El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años en su casa de Parque Leloir. Desde 2016 convivía con la enfermedad de Parkinson, diagnóstico que él mismo había hecho público ante sus seguidores.
Carlos Alberto «Indio» Solari, una de las personalidades más emblemáticas y convocantes de la historia del rock argentino, murió este viernes a los 77 años en su domicilio de Parque Leloir.
Según trascendió, la Unidad Fiscal N°2 de Ituzaingó se presentó en el lugar para constatar el fallecimiento. De acuerdo con las primeras actuaciones, no se detectaron elementos que indiquen una causa distinta a las complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson que padecía desde hacía aproximadamente una década.
La salud del músico había sido motivo de preocupación para sus seguidores durante los últimos años. En 2016, durante un multitudinario recital en Tandil, el propio Solari reveló públicamente que padecía Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa que definió con ironía como «Mr. Parkinson».
A medida que avanzó el cuadro, el artista se fue alejando de los escenarios. Su última presentación masiva tuvo lugar en Olavarría, en marzo de 2017, mientras que en 2023 confirmó que no volvería a realizar shows en vivo.
Lejos de retirarse completamente de la actividad artística, continuó trabajando desde su hogar en proyectos musicales, literarios y plásticos. También participó en presentaciones virtuales junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado mediante tecnología holográfica.
Con una trayectoria que marcó a varias generaciones, el Indio Solari se convirtió en una figura central de la cultura popular argentina. Primero al frente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y luego como solista, construyó una obra que trascendió el ámbito musical y generó uno de los fenómenos de convocatoria más importantes de la historia del país.
Su muerte provoca una profunda conmoción entre millones de seguidores y deja una huella imborrable en la historia del rock nacional.






