La Ciudad lanzó la concesión de una bóveda de 24,54 metros cuadrados para desarrollar una propuesta gastronómica dentro del histórico cementerio. El proyecto también contempla un Gift Shop y servicios de turismo nocturno.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanzó con un particular proyecto para ampliar la oferta turística del Cementerio de la Recoleta: lanzó la concesión de una antigua cripta para que pueda ser explotada como local gastronómico.
La iniciativa forma parte de una denominada “prestación integral de servicios complementarios al visitante”, que además contempla la instalación de un Gift Shop y la incorporación de un servicio de turismo nocturno dentro de uno de los principales atractivos turísticos porteños.
Según la documentación de la convocatoria, el espacio destinado al emprendimiento gastronómico corresponde a una bóveda de 24,54 metros cuadrados, ubicada en la sección 17, tablón 201, sepulturas 1 a 12.
Desde el Gobierno porteño aclararon que la bóveda actualmente no se encuentra en uso.
La propuesta abre así la posibilidad de instalar un espacio para consumir alimentos y bebidas dentro del propio cementerio, en medio de las históricas bóvedas y mausoleos que caracterizan al predio de Recoleta.
El proyecto se enmarca en la búsqueda de nuevas alternativas para generar ingresos y potenciar la explotación turística del lugar, incorporando servicios que hasta ahora no formaban parte de la experiencia habitual de quienes recorren el cementerio.
Además del futuro espacio gastronómico, la concesión incluye una tienda de recuerdos y una propuesta de visitas nocturnas, con el objetivo de ampliar las actividades disponibles para los turistas y visitantes.
La iniciativa introduce de esta manera un formato poco habitual para uno de los sitios históricos más reconocidos de la Ciudad: gastronomía, compras y recorridos nocturnos entre las tumbas del Cementerio de la Recoleta.






