Este jueves a primera hora, se inició un exigente operativo para recuperar los cuerpos de las siete personas que murieron en la caída del helicóptero en el Parque Nacional Ischigualasto, en San Juan.
Un acceso difícil y una logística compleja
El sitio del siniestro se ubica en una zona con un terreno muy accidentado dentro del Valle de la Luna, lo que obliga a un recorrido a pie de más de 10 kilómetros para llegar al lugar exacto. Según el intendente de Valle Fértil, Mario Riveros, este parque, que abarca 150 hectáreas, tiene un microclima muy particular y condiciones geográficas que complican el trabajo. La travesía incluye 12 kilómetros adicionales en vehículos todoterreno desde el Museo de Ischigualasto, que funciona como base de operaciones.
La ministra de Seguridad de San Juan, Alejandra Monteoliva, indicó desde Rosario: «La instrucción de los fiscales es, si es posible, recuperar los cuerpos hoy. No es fácil llegar, pero esperamos avanzar con el operativo».
Operativo combinado: tierra y aire
El contingente especializado, formado por efectivos de Policía Científica, Bomberos y Gendarmería Nacional, partió en la madrugada para relevar la escena y preparar el traslado de las víctimas al Juzgado Federal interviniente. Para facilitar el trabajo, se desplegó un plan de asistencia aérea con apoyo de la Dirección de Aeronáutica provincial, que llevó combustible y equipo necesario para el uso seguro de uno o dos helicópteros en la zona agreste.
Emilio Achem, secretario general de la Gobernación de San Juan, explicó que ahora está en marcha la segunda fase del operativo, centrada en el rescate y traslado de los cuerpos.
Las víctimas y el contexto del accidente
Además de Matías Valenzuela, entre los fallecidos están el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; comisario Inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; el director de Protección Civil Carlos Heredia; comisario General Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Andrés Bosch y Rodrigo Aimeta.
Todos formaban parte de una capacitación del Plan Nacional de Manejo del Fuego y se dirigían a La Rioja para colaborar en el combate de un incendio. El helicóptero Bell 412, contratado por la AFE y piloteado por Valenzuela, perdió contacto mientras sobrevolaba la región entre Valle Fértil, Jáchal y el límite provincial con La Rioja el miércoles, lo que desencadenó esta tragedia.






