El presidente argentino Javier Milei llegó esta madrugada a Lima para asistir a la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú, en un contexto marcado por su enfrentamiento abierto con Luiz Inácio Lula da Silva y su Gobierno. La participación de Milei en este acto, que también congregará a otros líderes regionales, forma parte de un plan estratégico para posicionarse como la figura principal de un bloque regional de derecha.
Presencia clave en la asunción de Fujimori
La jura de Fujimori como primera mujer presidenta del país andino se realizará este martes en el Congreso local y comenzará con un Te Deum. Junto a Milei estarán mandatarios como José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Nasry Asfura (Honduras), Daniel Noboa (Ecuador) y Luis Abinader Corona (República Dominicana). Además, a las 11, Milei mantendrá una reunión bilateral con Fujimori y, por la tarde, la Universidad San Martín de Porres le otorgará un Doctorado Honoris Causa.
Un bloque regional en construcción
Desde Balcarce 50 consideran que esta ceremonia podría ser el primer paso para formar un espacio político similar al histórico Grupo de Lima, pero con un fuerte perfil ideológico de derecha y liberal. Una fuente cercana al presidente dijo a Infobae que el objetivo es que Milei se establezca como líder regional de estos gobiernos alineados con la Argentina.
La estrategia incluye también la asistencia del mandatario a la toma de posesión de Abelardo de la Espriella en Colombia el 7 de agosto, y el apoyo explícito a Flavio Bolsonaro en Brasil. Milei busca que el senador brasileño, principal rival de Lula en octubre, se imponga en las urnas para consolidar esa tendencia de cambio político en América del Sur.
Escalada diplomática con Brasil
El viaje a Perú ocurre en medio de una fuerte tensión bilateral con Brasil. Milei calificó a Lula como «ladrón», «basura socialista» y «presidiario» en un evento del Partido Liberal brasileño. También atacó al juez Alexandre de Moraes, lo que generó la reacción inmediata del gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al embajador argentino en Brasil.
Si bien el oficialismo admite un «enorme malestar» en la relación diplomática, niega que esto afecte el comercio bilateral y descarta que Milei haga una retractación pública. Por su parte, el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, se sumó a las críticas al calificar a Milei como «payaso» y cuestionar la frágil situación argentina.
A diferencia de elecciones anteriores, el mandatario argentino optó por manifestar su apoyo explícito al hijo de Bolsonaro, lo que profundizó la grieta con Brasil, especialmente porque en 2023 no le perdona que Lula haya respaldado a Sergio Massa contra él.






