La empresa que produce para Electrolux profundiza su ajuste: desde mayo dejará de ensamblar heladeras y continuará con operaciones mínimas en medio de la crisis del sector.
La planta de la empresa Frimetal en Rosario dejará de producir heladeras a partir de mayo, en una decisión que refleja el fuerte ajuste que atraviesa la industria de electrodomésticos en Argentina.
La firma, que ensambla productos de Electrolux, ya había discontinuado la fabricación de cocinas a comienzos de año y ahora avanzará con una reducción aún mayor de su actividad.
Producción al mínimo
Con este cambio, la planta dejará de fabricar su línea de frío y quedará limitada a la producción de:
- Freezers
- Lavarropas
El resto de la operación se orientará principalmente a la importación de productos terminados, en un esquema de menor actividad industrial.
Fuerte recorte de personal
El impacto laboral será significativo. La planta, que llegó a tener unos 750 trabajadores, ya había reducido su plantilla a cerca de 250 empleados.
Con esta nueva etapa, se prevé que solo queden alrededor de 150 puestos activos.
Meses atrás, la empresa había impulsado un programa de retiros voluntarios que tuvo una adhesión superior a la esperada, lo que aceleró el achicamiento de la estructura.
Un ajuste que viene de antes
El proceso de reducción no es nuevo. Durante 2025 y comienzos de 2026, la compañía ya había aplicado:
- Suspensiones rotativas
- Reducción de turnos
- Recortes en la producción
Estas medidas respondieron a la caída de las ventas y al aumento del stock sin salida comercial.
La crisis del sector
El caso de Frimetal se inscribe en un escenario más amplio de dificultades para la industria de línea blanca.
Entre los principales factores que explican la situación se encuentran:
- La caída del consumo interno
- El crecimiento de las importaciones
- El aumento de costos operativos
Este contexto afecta la competitividad de la producción local y obliga a las empresas a reestructurar sus operaciones.
Reconversión industrial
La decisión de abandonar la fabricación de ciertos productos marca un cambio estructural en la planta rosarina, que pasa de un modelo industrial a uno más reducido y enfocado en logística y ensamblado parcial.
El proceso refleja las tensiones actuales del sector manufacturero, donde cada vez más empresas optan por ajustar su producción para sostener su continuidad en el mercado.






