Un informe privado advirtió que la inflación y el dólar estable volvieron a encarecer al país frente al resto del mundo. La carne, la ropa y los electrónicos aparecen entre los rubros con mayores diferencias de precios.
Argentina volvió a encender señales de alarma por el aumento de los precios en dólares. Mientras el gobierno de Javier Milei sostiene el dólar relativamente estable, la inflación siguió avanzando y algunos productos locales ya aparecen mucho más caros que en otros países.
Según un informe de la Fundación Mediterránea, la carne vacuna en Argentina se encareció entre un 40% y un 60% respecto de mercados internacionales, mientras que la ropa y los electrónicos continúan entre los más caros del mundo.
El relevamiento comparó precios con países como Brasil, Chile, Estados Unidos y Francia, y detectó que casi la mitad de los alimentos relevados ya cuestan más en Argentina que afuera.
Uno de los rubros más golpeados fue el de la indumentaria. Jeans, zapatillas y vestidos aparecen entre los productos más caros en comparación internacional, algo que especialistas atribuyen a la presión impositiva, los costos internos y años de restricciones comerciales.
El fenómeno también impacta sobre el consumo y el turismo. Cada vez más argentinos cruzan a países vecinos para comprar ropa, tecnología o alimentos, mientras otros directamente reducen gastos ante la pérdida de poder adquisitivo.
En paralelo, distintos sectores productivos empiezan a advertir por la pérdida de competitividad y el regreso del debate sobre el atraso cambiario, una discusión que vuelve a instalarse con fuerza en medio de la desaceleración económica.






