La histórica marca de galletitas pasará a un esquema de producción tercerizada para reducir costos y sostener su presencia en el mercado en medio de la crisis del consumo.
La tradicional marca argentina Tía Maruca dejará de producir en su planta de San Juan y adoptará un nuevo esquema industrial basado en la tercerización.
La decisión responde a la necesidad de reducir costos y adaptarse a un contexto económico marcado por la caída del consumo y las dificultades de financiamiento.
Cambio de estrategia
La empresa pasará a trabajar bajo un sistema conocido como producción “a façón”, en el que otras fábricas elaboran sus productos.
Este modelo es habitual en la industria alimentaria cuando las compañías buscan:
- Reducir costos operativos
- Evitar inversiones en infraestructura
- Mantener la marca en el mercado
- Reorganizar su estructura financiera
Qué pasará con la planta
La fábrica ubicada en Albardón, San Juan, seguirá en funcionamiento, pero ya no producirá para Tía Maruca.
El establecimiento fue adquirido recientemente por un empresario que se comprometió a mantener la actividad y la plantilla de trabajadores, que ronda las 300 personas.
A partir de ahora, la planta se dedicará a producir para otras empresas del sector.
Continuidad de la marca
A pesar del cambio, Tía Maruca no desaparecerá del mercado. La firma, controlada por su fundador, continuará comercializando sus productos a través de terceros.
El objetivo es sostener su presencia en góndolas y puntos de venta, aunque con un modelo productivo más flexible.
Una crisis que viene de años
El deterioro financiero de la empresa no es reciente:
- En 2019 ingresó en concurso preventivo
- En 2025 cerró su planta de Chascomús
- Registró deudas y atrasos salariales
Durante su etapa de crecimiento, la marca llegó a tener cerca del 5% del mercado de galletitas en Argentina.
Reconfiguración del negocio
En los últimos años, la compañía atravesó cambios en su estructura accionaria y de gestión, con el ingreso de nuevos socios y una reorganización interna.
Este nuevo paso marca una transformación profunda: deja atrás el modelo industrial propio para enfocarse en la comercialización.
Un reflejo del contexto económico
El caso de Tía Maruca se suma a otras empresas del sector que ajustan su estructura frente a la caída del consumo y el aumento de costos.
En ese escenario, la tercerización aparece como una alternativa para sostener marcas históricas en un mercado cada vez más competitivo.






