El PRO, la UCR y sectores dialoguistas endurecieron su postura contra el jefe de Gabinete. En el Congreso avanzan iniciativas para interpelarlo mientras crecen las dudas sobre su continuidad en el cargo.
La situación política de Manuel Adorni atraviesa su momento más delicado desde que estalló la polémica por su patrimonio. A más de tres meses del inicio del escándalo, los principales aliados parlamentarios del Gobierno comenzaron a tomar distancia y ya presionan para que el jefe de Gabinete abandone el cargo.
Según trascendió, tanto el PRO como sectores de la UCR y legisladores dialoguistas evalúan acompañar iniciativas para avanzar con una moción de censura e interpelaciones en el Congreso, en medio de las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito.
La tensión se trasladará esta semana al Senado, donde la oposición intentará reunir los apoyos necesarios para impulsar una moción de censura contra el funcionario. En paralelo, la Cámara de Diputados prevé debatir pedidos similares durante una sesión convocada para el próximo 23 de junio.
Dentro del oficialismo, la situación también genera preocupación. Aunque Javier Milei y Karina Milei mantienen públicamente su respaldo al jefe de Gabinete, distintos sectores del Gobierno reconocen en privado que el caso se convirtió en una fuente permanente de desgaste político.
Las explicaciones brindadas por Adorni sobre sus ahorros, inversiones en criptomonedas y operaciones inmobiliarias tampoco lograron desactivar las críticas. Incluso dirigentes y referentes cercanos al oficialismo admitieron que las justificaciones no terminaron de convencer.
El malestar también se refleja entre los aliados legislativos, que durante gran parte de la gestión acompañaron las iniciativas del Gobierno sin mayores cuestionamientos. Ahora, varios de esos sectores consideran que la Casa Rosada debería tomar una decisión para evitar que la crisis siga escalando.
Mientras tanto, el Presidente busca concentrarse en la agenda económica y en una serie de viajes internacionales previstos para las próximas semanas, aunque el futuro político de Adorni continúa dominando buena parte de la discusión pública.
Con el Congreso preparándose para una nueva ofensiva y el respaldo político cada vez más debilitado, la continuidad del jefe de Gabinete aparece hoy como una de las principales incógnitas del escenario político nacional.






