La defensa de una de las imputadas advirtió que la Junta Médica habría analizado exámenes clínicos que no pertenecían a Diego Maradona. El hallazgo pone bajo cuestionamiento una prueba central de la Fiscalía y las defensas no descartan pedir la nulidad del proceso.
El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona quedó envuelto en una fuerte polémica luego de que una de las defensas detectara que parte de los estudios médicos incorporados al expediente no corresponderían al exfutbolista, sino a su padre, Diego Maradona padre.
La situación adquiere especial relevancia porque esos análisis habrían sido tenidos en cuenta por los especialistas que integraron la Junta Médica, considerada una de las pruebas centrales de la Fiscalía contra los siete profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual.
El planteo fue realizado por Nicolás D’Albora, abogado de Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga e imputada en la causa. Según señaló, existen exámenes correspondientes al período comprendido entre 2012 y 2015 que habrían sido atribuidos erróneamente al Diez.
La irregularidad surgió durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi, quien sostuvo que Maradona padecía una enfermedad renal crónica y utilizó, entre otros elementos, análisis de laboratorio de aquellos años para fundamentar su conclusión.
La defensa puso particularmente la atención sobre estudios realizados en 2015, período en el que Maradona se encontraba en Dubai. Por ese motivo, solicitó que se corrobore el número de socio correspondiente a esos análisis y que se revisen los registros migratorios para determinar si el exfutbolista se encontraba en la Argentina cuando fueron realizados.
Los documentos habían sido aportados por la propia prepaga durante las primeras etapas de la investigación, cuando Forlini todavía no estaba imputada. Sin embargo, según trascendió durante el debate, la posible confusión no habría sido advertida anteriormente por fiscales ni peritos.
Ahora deberá determinarse cuántos de los estudios utilizados por la Junta Médica pertenecían efectivamente a Maradona y cuántos correspondían a su padre, fallecido en 2015.
El episodio abrió un nuevo frente de discusión judicial cuando el debate atraviesa una etapa avanzada. Las defensas consideran que el hallazgo podría afectar la validez de las conclusiones de la Junta Médica, que determinó que la muerte de Maradona podría haberse evitado con una atención adecuada.
Incluso, algunos abogados anticiparon que podrían avanzar con nuevos pedidos de nulidad. Francisco Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, calificó la situación como inédita y escandalosa, mientras que Diego Olmedo, abogado del psicólogo Carlos Díaz, sostuvo que el episodio podría desacreditar el trabajo realizado por la Junta Médica.
Desde la Fiscalía, en cambio, relativizaron el impacto del descubrimiento. Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren sostienen que serían pocos los estudios involucrados y que se trataría únicamente de análisis de laboratorio, por lo que consideran que el error no modificaría sustancialmente la acusación.
El debate se reanudará este jueves en los tribunales de San Isidro, donde se esperan nuevos planteos de las defensas. El episodio vuelve a colocar bajo tensión el proceso por la muerte del Diez, después de que el primer juicio fuera anulado en 2025 por el escándalo protagonizado por la entonces jueza Julieta Makintach.






